19/1/16

Mamás y papás azules.



   Nadie que no haya pasado por esto puede entender ni lo más mínimo qué es.
   Nadie puede entender en qué forma el dolor es el que te empuja hacia adelante si nunca ha sentido ese dolor del alma. Y cuando nadie te cree, y cuando nadie más que tú ve que algo ocurre, y cuando todos te dicen que exageras, que seguramente ves lo que no hay porque tú no sabes criar, y cuando todos te miran con desaprobación diciéndote que eres débil y no estás lista para ser madre, que por eso todo te parece difícil, diferente, duro... Y tú sigues llevando a tu hijo de un lugar a otro, de un especialista a otro, porque asumes que tal vez no estás hecha para ser madre y no sabes criar, y por eso todo se te hace más duro que a otras madres, pero sigues pensando que a lo mejor todos se equivocan, menos tú, y tu hijo sí necesita la ayuda que estás dispuesta a conseguirle pagando el precio que sea: incluso asumiendo que, tal vez, tú no sabes ser madre y no estás hecha para criar. 
   Hasta que el tiempo te da la razón.