10/10/15

Trastornos del lenguaje, por Fernando Mulas ed.





TRASTORNOS DEL LENGUAJE
Fernando Mulas ed., Bases biológicas del lenguaje y clínica. Thierry Deonna, Schlumberger, Crespo-Eguílaz, Etchepareborda, López-Lázaro, Ortiz-Alonso, Maestú, Fernández-Lucas, Amo, Campo, Capilla-González, Castaño y Narbona

Se entiende por Trastornos Específico del Lenguaje (TEL) los que se dan en niños con un lenguaje retrasado, inusual o anormal, con problemas significativos y duraderos, con dificultades en el desarrollo del lenguaje que no pueden ser suficientemente justificadas por alguna causa física, retraso intelectual, privación socio-afectiva  u otros trastornos psicopatológicos. Se les denomina genéricamente DISFASIAS o Trastornos Específicos del desarrollo del Lenguaje (TEDL). Se reserva el término “Afasia” para denominar la pérdida de lenguaje previamente adquirido a consecuencia de lesiones cerebrales focales.

La definición del TEL es fundamentalmente negativa (criterio de exclusión) ya que se diagnostica con TEL al niño con un trastorno del lenguaje evidente que, por lo demás, oye normalmente, o al menos suficientemente bien, quiere comunicarse, no es retrasado mental ni autista y no tiene ningún tipo de trastorno neurológico ni obstáculo anatómico que impida la producción del habla. Según el DSM-IV el Trastorno Específico del Lenguaje se refiere a una alteración en la expresión o comprensión del lenguaje que no puede justificarse por sordera, déficit motor, retraso mental, daño cerebral, trastornos emocionales o exposición insuficiente al lenguaje.

La comunicación del niño se considera atrasada cuando el niño está notablemente retrasado en comparación a sus compañeros en la adquisición de destrezas del habla o lenguaje. Los TEL conllevan un elevado porcentaje de trastornos en la lectoescritura y una limitación en el desarrollo del pensamiento formal. Por tanto un trastorno del lenguaje es un impedimento en la habilidad para comprender o utilizar las palabras en unión, verbal y no verbalmente.

Cuando el déficit reside exclusivamente en la emisión (elocución) el niño muestra preservación de la comprensión. En cambio, en las alteraciones de la recepción, además de afectarse la comprensión de la palabra hablada puede haber fallos de la elocución.

Si se produce la ausencia completa del habla diremos que existe AFEMIA.




Los problemas estructurales del lenguaje no se pueden evaluar precozmente cuando los rasgos autistas están en primer plano y el lenguaje verbal casi ausente; pero, a veces, se vuelven evidentes más adelante. Los seguimientos detallados a largo plazo de estos niños todavía son bastante infrecuentes pero, en algunas ocasiones, se puede observar una evolución sorprendentemente buena o incluso una desaparición de los rasgos autistas. Esto sugiere que un problema del lenguaje inicialmente grave, en un nuño vulnerable, puede dar lugar a un cuadro autista del que la patogenia principal puede ser distinta del autismo idiomático típico.

El TEL fue rebautizado por Bishop como Trastorno pragmático del Lenguaje y Marc Monfort asegura que no hay consenso sobre la existencia independiente de este síndrome, aunque la evolución a largo plazo de estos niños hacia una normalización progresiva constituye el argumento principal de los defensores de esta opción y el principal rasgo diferenciador respecto a los niños del espectro autista.

Los niños con problemas secundarios del lenguaje (Trastornos del Lenguaje Secundarios) serían, entonces, los que tienen afectación lingüística y un diagnóstico principal de TDA, epilepsia o autismo.

Es importante considerar el lenguaje en el contexto del desarrollo cognitivo y afectivo de modo que la patología del lenguaje es un campo en el que distintas disciplinas necesitan trabajar juntas (psicología, neurología, pedagogía, lingüística, psiquiatría, etc.). El lenguaje no se debe contemplar aislado de otros aspectos del desarrollo del niño. Además, la variada sintomatología y heterogeneidad que caracterizan el TEL hace patente la necesidad de hacer subgrupos, no sólo para precisar la descripción del fenotipo sino además para facilitar una identificación e intervención tempranas.