10/1/15

CONFLICTOS COMUNES.





La Oficina Permanente Especializada del Consejo Nacional de la Discapacidad ha recomendado a la Secretaría de Estado de Telecomunicaciones para la Sociedad de la Información la realización de cursos de sensibilización a periodistas y profesionales de medios de comunicación para un correcto uso del lenguaje en la discapacidad, poniendo como ejemplo de malas practicas, el uso del termino «autista» como sinónimo de falta de sentimientos y emociones.

Hemos de presentar nuestra más profunda repulsa hacia el uso del término «autista» de forma despectiva, especialmente en medios de comunicación, para referirse a aspectos negativos del comportamiento de alguna persona (por ejemplo con expresiones como «el autismo político» o como «el entrenador del equipo se mostró bastante autista durante la rueda de prensa»). Este tipo de expresiones nacen del desconocimiento ya que se basan en la presuposición del auto-aislamiento y la falta de sociabilidad de las personas con algún tipo de autismo. Nada más lejos de la realidad.
Autismo es un trastorno, no un insulto ni un adjetivo que puedan usar para caracterizar a personas violentas.

Queremos hacer hincapié también en la mala práctica que supone comparar a las personas con Síndrome de Asperger con las personas «normales». Ésta oposición presupone que quien tiene Asperger no es normal en comparación con los demás. Sin embargo todos conocemos a personas que sin tener Síndrome de Asperger son y se comportan de forma extraña y nosotros, quienes nos relacionamos a diario con personas que sí tienen el diagnostico, sabemos que su comportamiento y su forma de ser es tan normal como el de cualquier otro. De hecho la forma de expresarse y comunicar de quienes tienen este trastorno es de una lógica aplastante. En cualquier caso la pregunta fundamental de este dilema sería, en realidad, si la normalidad existe.

Nos sentimos ofendidos y molestos cuando los investigadores se refieren a los "normales" (en lugar de hablar del grupo control o de los neurotípicos (NT)) frente a los Asperger. Entendemos que hay que ser más riguroso, especialmente en el entorno científico y en los medios de comunicación. Quien tiene este trastorno es una persona neuroatípica porque tiene un funcionamiento neurológico atípico (NO ANORMAL). 


Fuente: Síndrome de Asperger, síndrome invisible, 2013.

1 comentario:

Anónimo dijo...

La verdad es que creo que se están confundiendo los debates... No me parece que el problema sea considerar si algo o alguien no es normal o es "atípico" (que al final sólo es una diferencia de matiz semántico).
Yo pienso que el verdadero problema es la cuestión de reivindicar el derecho a la diferencia. Personalmente no me parece que ser diferente sea algo negativo, sino que por el contrario considero que la diversidad entre las personas es algo muy positivo y beneficioso para la sociedad.