15/12/13

DIFERENCIAS ENTRE SÍNDROME, TRASTORNO Y ENFERMEDAD.



Las familias y los profesionales están concienciando y llevando a cabo una campaña muy extensa para difundir que los Trastornos del Espectro del Autismo no son una enfermedad pero a pesar de estas acciones es habitual ver en medios de comunicación identificar los Trastornos del espectro Autista como enfermedad y, por extensión, a las personas que los tienen se las trata de enfermas. Incluso hemos encontrado articulistas y bloggers que se refieren al Síndrome de Asperger como una semi-enfermedad, lo cual, en vez de clarificar conceptos, supone una confusión añadida.

Debido a que Asperger es una condición, una forma de procesar, el debate que se produce en relación a estos conceptos es el que trata de discernir si la persona con Síndrome de Asperger ES Asperger o TIENE Asperger. Sin duda es un debate delicado puesto que muchas de las personas con este diagnóstico afirman ser, y no tener, porque se sienten identificados con una forma de desenvolverse en sociedad concretas y diferentes de las comunes. Sin embargo cuando hablamos de otros Trastornos del Espectro Autista en los que el nivel de afectación es mayor o el grado de incapacitación aumenta, como en el Autismo de Kanner, la defensa a ultranza se produce en torno a que el Autismo es una condición que se tiene pero que NO SE ES AUTISTA puesto que la condición en sí misma no define a la persona. El debate se ha hecho más sangrante y significativamente polémico desde que el manual de diagnóstico DSM-V incluye en el mismo apartado todos los TEA, sin diferenciar, por ejemplo, el Síndrome de Asperger, como se hacía en el DSM-IV. Así las cosas, y de acuerdo a este manual diagnóstico, las personas que tienen Asperger tienen Autismo y, por tanto, si SON Aspergers son Autistas.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) salud es “el estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones y/o enfermedades. También puede definirse como el nivel de eficacia funcional y/o metabólica de un organismo tanto a nivel micro (celular) como en el macro (social)”. En 1992 se agregó a la definición de la OMS: “y en armonía con el medio ambiente”, ampliando así el concepto. Entonces:

La enfermedad es un proceso  de afección de un ser vivo caracterizado por la falta de salud. Debe tener un origen conocido, un tratamiento médico, pautas comunes, un pronóstico y un diagnóstico fiable (aunque en el caso de las “enfermedades raras” estas características no se van a cumplir en su totalidad). El estado y/o proceso de enfermedad puede ser provocado por diversos factores denominados noxas (del griego nósos: «enfermedad») resultando un proceso, y el estatus consecuente de afección de un ser vivo, caracterizado por una alteración de su estado de salud. 

Así pues, una enfermedad, según la OMS, es una alteración de la salud que debe cumplir con al menos con dos de lo siguientes criterios:
- Que tenga un agente etiológico (causa) reconocible.
- Que tenga un grupo identificable de signos y síntomas.
- Que presente alteraciones anatómicas consistentes.

Son enfermedades la gripe, la viruela, el glaucoma, etc.

Un síndrome es un conjunto de síntomas o signos conocidos que pueden aparecer juntos aunque con un origen o etiología de origen desconocido. A su vez, estos síntomas pueden determinar un trastorno específico. No obstante en psicología y psiquiatría se puede referir también a un cuadro relacionado con una reacción psíquica ante una situación vital. 

Por ejemplo, el Síndrome de Estocolmo; donde no existe ninguna enfermedad, sino un cuadro originado por una situación social donde existe un nivel de tensión emocional que genera un modelo de autoprotección que genera una identificación de la persona que soporta esta situación frente a quienes la crean. 

Otro ejemplo puede ser el Síndrome de Alienación Parental, que se usa para referirse a un desorden psicopatológico en el cual un niño, de forma permanente, denigra e insulta sin justificación alguna a uno de sus progenitores. 

En el caso del Síndrome de Down, se conoce el origen del mismo, pero no las causas que lo provocan.

Un trastorno puede considerarse como una descripción de una serie de síntomas, acciones o comportamientos. Suele estar asociado a desordenes relacionados con patologías mentales aunque también se asocia a alteraciones de los procesos cognitivos y afectivos del desarrollo, considerando que existe una diferencia significativa respecto al grupo social mayoritario donde se incluye la persona, no existiendo una etiología conocida. En la mayoría de los casos el desarrollo es anormal desde la primera infancia y sólo en contadas excepciones las anomalías se manifiestan por primera vez después de los cinco años de edad.

En el caso del Síndrome de Asperger no existe un origen conocido concreto aunque se sabe que hay cierto componente genético y que se trata de un trastorno psicobiológico, no existe tratamiento farmacológico, no hay dos casos iguales, el pronóstico es variable y el diagnóstico es más válido como instrumento que como diagnóstico definitivo. Estamos ante un problema de desarrollo que se sale del concepto de normalidad pero que no implica enfermedad. Las personas con trastornos del espectro del autismo pueden tener una salud inmejorable pero seguirán presentando conductas específicas e identificables con el trastorno en sí. El Síndrome de Asperger, por tanto, no es una enfermedad. 

Se comete habitualmente el error de catalogar el Síndrome de Asperger y otros trastornos del espectro autista como enfermedades, cuando en realidad una enfermedad tiene tratamiento curativo o paliativo, se sabe su origen y procedencia e incluso la forma como se trasmite si es el caso. 

A veces las personas con Asperger toman algún tipo de medicación para otros trastornos que tienen asociados al principal, por ejemplo para la hiperactividad o para la depresión, pero no existe tratamiento médico ninguno para el síndrome en sí mismo. Tampoco, lógicamente, se trata de un trastorno transmisible: no se contagia. Debe tenerse claro este punto especialmente en el entorno escolar del niño/a con Asperger que, a menudo, no solo sufre el rechazo o el acoso de sus compañeros sino también la incomprensión y desprecio de los padres y hermanos de sus colegas de colegio.


http://www.casadellibro.com/libro-sindrome-de-asperger-sindrome-invisible/9788494100062/2113093
Sacha Sánchez-Pardíñez

4 comentarios:

MaRiTa Dominguez dijo...

Excelente nota

Encuentro dijo...

Hola, disculpen tengo duda respecto a si los síndromes de Asperger y el de Autismo son lo mismo. Agradezco su orientación al respecto.
Saludos
Silvia

REHABILITACION INTEGRAL EN TRASTORNOS PSICOTICOS dijo...

Interesante

Gilda Garrido dijo...

Me encantó la nota