30/9/11

Lo que esconde un niño cuando se aísla

Fuente: Facemamá.com

La gente, en su mayoría, cuando se topa con un niño que se aisla lo considera “raro”. Sin embargo, cada vez son más las familias que deben convivir con un trastorno que debe ser tratado por varios especialistas y que en términos globales se mantiene sin alteración por lo que conlleva un gran desgaste anímico y familiar. Los niños con Síndrome de Asperger presentan retraimiento y retardo en el desarrollo por la falta de efectividad en las relaciones con los otros, lo que los lleva a sentir mucha frustración. Manifiestan un fuerte deseo de relacionarse con otras personas, pero con mayor dificultad. Incluso a veces de manera obsesiva repiten comportamientos, se especializan en algunas tareas y se fijan en temas específicos. Y en algunos casos no muestran ninguna reacción ante una situación emotiva ni entienden los códigos sociales, por lo que se aislan al no conseguir aceptación de sus iguales. Su inteligencia está en la media, o por encima de la media, y pueden sobresalir en campos concretos que sean de su interés. Pero tienen trastornos de lenguaje y dificultad para insertarse, problemas en contacto visual, posturas, gestos, expresiones faciales y son torpes en movimientos.




Este síndrome está clasificado dentro de los trastornos globales del desarrollo. En su mayoría no hay lesiones neurológicas pero sí puede tener un origen genético. No en todos los casos significa heredable: aún no se ha definido una causa única ni precisada.
Son niños que principalmente fallan en el área social y de lenguaje, les va bien en el colegio, tienen buenas notas, pero se aislan, no se comportan de acuerdo a lo que exige la sociedad. Su capacidad motora va mejorando con el tiempo y en la vida adulta, si bien no son atletas pueden funcionar. Hay muchos Asperger que están casados, tienen su vida, pero suelen ser familias muy solitarias. Sin embargo, con un buen manejo multidisciplinario pueden ser insertados y vivir perfectamente en sociedad.

¿Cómo detectar y tratar esta condición?
El tratamiento de estos niños debe ser, fundamentalmente, a través del apoyo de su red social, pero además con medicamentos para la concentración, y peritaje neurológico, psiquiatra, sicólogo, terapeuta ocupacional, fonoaudiólogo, psicopedagogo y dándole las guías para funcionar en sus relaciones con los otros. Los problemas con el lenguaje no verbal y corporal del Síndrome de Asperger, en un escenario social, a menudo les lleva al aislamiento. Se caracterizan por hablar en un mismo tono monótono y no reaccionar a los comentarios o emociones de los otros. Asimismo no entienden un sarcasmo o humor e incluso pueden tomar una metáfora literalmente. Pueden ser estigmatizados como niños extraños e incluso recibir burlas y ser hostigados, sin saber el origen de su trastorno.
Los primeros años son fundamentales para hacer un diagnóstico. Muchos niños Asperger son muy activos e incluso son diagnosticados como Trastorno de hiperactividad con déficit atencional (THDA), lo que posteriormente puede desarrollar ansiedad o depresión en la adolescencia o adultez. No hay un examen estandarizado empleado para diagnosticar el síndrome de Asperger. La mayoría de los médicos busca un grupo básico de comportamientos que les ayude a diagnosticar el síndrome, abarcando varios factores como el contacto ocular anormal, el retraimiento, no voltearse al ser llamado por el nombre, la incapacidad para usar gestos para apuntar o mostrar, la falta de juego interactivo o de filtro al hablar y muchas veces en un lenguaje “pomposo” y rebuscado.
Los síntomas pueden ser notorios en los primeros meses de vida. Los problemas son obvios hacia la edad de 3/4 años. Se hacen exámenes físicos, emocionales y cognitivos para descartar otras causas y buscar signos de este síndrome con mayor cuidado.
El tratamiento debe ser multidisciplinario. Lo esencial es detectar el síndrome de forma temprana, ayudar a insertarlos lo antes posible a la sociedad para que logren una vida lo más normal posible.