2/2/11

Con una "pizca" de autismo

Aunque la mayoría de la gente todavía piensa en Rain Man cuando oye la palabra autismo, no suele tener nada que ver con ese personaje. No todos los autistas son incapaces de valerse por sí mismos o de comunicarse con el mundo exterior. Ni tampoco todos los autistas pueden memorizar las Páginas Amarillas.
El espectro autista abarca desde los casos más incapacitantes hasta los de “alto funcionamiento” entre los que está el desconocido síndrome de Asperger (SA).
Los niños Asperger no saben hacer amigos; son algo torpes; no comprenden las normas de conducta; tienen intereses muy específicos; son muy literales en sus interpretaciones y a los ojos de sus compañeros son pedantes, insensibles, raros… Se convierten, por todo eso, en el foco de las burlas en el entorno escolar.

El autismo es una alteración genética pero el avance en la investigación es exasperantemente lento. En parte, se debe a que es un grupo muy heterogéneo. Por ese motivo se han ido creando subgrupos más homogéneos y el Síndrome de Asperger (SA) es uno de ellos. Los casos más "leves" probablemente pasen inadvertidos y los casos más "graves" quizás necesiten educación especial.
Del SA no hay casos incapacitantes, a menos que el niño tenga la mala fortuna de toparse con un ambiente poco comprensivo, en casa o en la escuela. Está en la zona más “leve” del espectro autista y la diferencia más evidente entre los autistas de alto funcionamiento y los Asperger está en la aparición de los síntomas y en la presencia o ausencia de lenguaje y retraso mental en la primera infancia. En los autistas, los síntomas aparecen antes y son más graves.
En España se cree que hay unos 300.000 casos de SA (7 de cada mil). Sólo el 1% está diagnosticado y afecta más a los varones . No hay prueba específica alguna que asegure el diagnóstico por lo que es subjetivo por parte de cada profesional. Normalmente, en los casos claros hay coincidencia entre profesionales pero no es raro tener varios diagnósticos para un solo niño.



Por otro lado el espectro autista ha crecido tanto que incluye los casos atípicos.
La relativa novedad es otro factor añadido a la confusión: el desconocimiento general del síndrome explica los diagnósticos alternativos: Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDHA), Trastorno obsesivo compulsivo (TOC), síndrome de Tourette, psicosis, etcétera. Las personas con AS tienen inteligencia normal o, en ocasiones, superior a la media y la memoria suele estar muy desarrollada. Hay niños, por ejemplo, capaces de memorizar guiones de películas a los tres o cuatro años.
Aunque puede haber muchas diferencias entre ellos, comparten esta tres características comunes:
1. Intereses o aficiones que pueden llegar a ser obsesivas
2. Dificultades para relacionarse con los demás
3. Problemas para comunicarse verbal y no verbalmente.

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Extracto  modificado del texto original de Myriam López Blanco (kindsein.com)