30/1/11

Las definiciones de la discapacidad siempre son elaboradas por los otros; por otros que habitualmente no tienen "discapacidad".



Cito:
La discapacidad a lo largo de la historia ha sido un problema social, pues su historia se confunde con la nuestra, que no es otra que la de la diferencia y la de nuestras reacciones ante esta diferencia. En este sentido parto de la premisa que la persona con discapacidad no es una "máquina defectuosa" que hay que reparar (reeducar, readaptar, rehabilitar, resocializar, etc.), sino que se trata de un "sujeto" que se desarrolla según su propia forma y modalidad (...) Todos somos diferentes, podemos afirmar con rotundidad, aunque estas diferencias no nos llaman la atención porque se mantienen dentro de lo que hemos establecido como los límites de la Normalidad. Es cuando alguien se aleja de esta normalidad estadística, el hecho de alejarse de este modelo de normalidad, lo que puede hacer que las diferencias llamen más la atención, y nos provoquen determimadas reacciones (pánico, rechazo, horror, odio, compasión, etc.) (...) La sociedad establece los criterios con el fin de categorizar a las personas y lo que pasa habitualmente, cuando nos encontramos delante de un extraño, es que utilizamos su apariencia corporal con el fin de ubicarlo en alguna de los categorías sociales preexistentes, ya conocidas por nosotros. Esta categorización de la persona hace que dejamos de "sustantivarla" y pasemos a "adjetivarla". Aquello que la caracteriza no es su atributo de persona (sustantivo) sino su adjetivo estigmatizador (discapacidad, deforme, etc.). Tal como reafirma Goffmann "un atributo de esa naturaleza es un estigma, en especial cuando él produce en los demás, a modo de efecto, un descrédito ámplio".





(...) La discapacidad ha dejado de ser un terreno de estudio e intervención exclusivo del campo de la medicina y la psicología rehabilitadora. La sociología y la antropología han puesto en su punto de mira el tema de la discapacidad. Esta nueva mirada puede servir, siguiendo el planteamiento de Giddens, para "desempeñar una función emancipadora en la sociedad humana. Al mismo tiempo, el análisis sociológico nos enseña a ser sensatos. Aunque el conocimiento puede ser un complemento importante del poder, no es el propio poder. Y nuestro conocimiento de la historia siempre es provisional e incompleto" (1997). Los trabajos llevados a cabo por algunos sociólogos, "portadores" de una discapacidad han sido fructíferos y relevantes en este giro de paradigma de la discapacidad. Se han posicionado críticamente con las investigaciones que se hacían sobre la discapacidad y con las formas y conceptos utilizados para designarla (...) Para este conjunto de investigadores definir la discapacidad es un tema clave para empezar a deconstruir el proceso de construcción social que el concepto ha seguido. Su propuesta se centra en la definición propuesta por Hahn donde entiende que "la discapacidad surge del fracaso de un entorno social estructurado a la hora de ajustarse a las necesidades y las aspiraciones de los ciudadanos con carencias más que de la incapacidad de los individuos discapacitados para adaptarse a las exigencias de la sociedad" (1993). De la aproximación conceptual propuesta por Hahn podemos deducir que ser discapacitado es sinónimo de sufrir marginación, discriminación, opresión, vulnerabilidad, abusos, etc. También para Oliver la discapacidad se entiende, en el sentido que "todos los discapacitados experimentan su condición de tales como una limitación social" (Oliver, 1990: XIV).

Las definiciones de la discapacidad siempre son elaboradas por los otros; por otros que habitualmente no "tienen discapacidad".
 
Jordi Planella en Subjetividad, disidencia y discapacidad, Páginas 69-80,
Fundación ONCE para la Cooperación e Integración Social de las personas con discapacidad
ISBN: 84-88934-20-3