26/11/10

Resilencia frente al autismo





Hoy, de buena mañana, me he encontrado un una propuesta de "Resilencia". Desconocía la existencia de ese témino hasta hace apenas unos días. Yo usaba la palabra "Entereza".
Si el estrés se define como una situación que excede nuestra capacidad de afrontamiento, es lógico pensar que el solo hecho de escuchar la palabra autismo nos genere estrés. Resiliencia es la capacidad de salir intacto luego de una situación adversa. Resiliente es el que logra ser feliz con lo que la vida le da, quien encuentra los recursos en donde no se ven.
Ese día donde la palabra autismo entra por primera vez en una familia, esos momentos donde la lucha no es suficiente, ese día donde todo lo que se consiguió se fue, cuando el cansancio supera, cuando las fuerzas no alcanzan, es un momento imposible de borrar. Todo eso queda en la memoria, todo eso es una huella. nosotros, los papás, somos resilentes, pero sobre todo lo son nuestros hijos autistas luchando todos los días con sus limitaciones, con su dificultad de entender el mundo externo, con su imposibilidad de comprender su mundo interno. (véase Autismo y Más Mexico)
Algunas personas, niños o adultos, logran salir adelante después de haber sufrido situaciones adversas y traumatismos graves mientras otras quedan seriamente afectadas para el resto de su vida. La diferencia está en la manera de encajar las repercusiones personales y sociales después de una crisis severa. La resiliencia es tomar cada circunstancia adversa como un desafío que pone a prueba todas las potencialidades de un individuo. El concepto fue introducido en el ámbito psicológico hacia los años setenta por Michael Rutter. En la opinión conductista de Rutter, la resiliencia se reducía a una suerte de flexibilidad social adaptativa.
El término resiliencia se refiere a la capacidad de los sujetos para sobreponerse a períodos de dolor emocional o traumas. Cuando un sujeto o grupo es capaz de hacerlo se dice que tiene resiliencia adecuada y puede sobreponerse a contratiempos o incluso resultar fortalecido por los mismos. Esa capacidad de resistencia se prueba en situaciones de fuerte y prolongado estrés.
Resilencia es la habilidad para resurgir de la adversidad, adaptarse, recuperarse y acceder a una vida significativa y productiva. (ICCB, Institute on Child Resilience and Family,1994)
De este modo se categorizan los sujetos en no-resilientes y pro-resilientes, existiendo una gradación intermedia. Se observa que a mayor actividad cognitiva y a mayor capacidad intelectual aumenta la resiliencia, no sólo emocional, sino de las neuronas de los sujetos. La relación «mayor nivel intelectual = mayor resiliencia» no es absoluta pero estadísticamente es muy frecuente. El sujeto con mayores conocimientos y mayor capacidad intelectual puede procesar y elaborar más eficazmente los traumas y los factores distresantes. En los sujetos no-resilientes o poco resilientes se observan fenómenos llamados de alta call memory; tal call memory se define por la frecuencia e intensidad en que se reactiva en la memoria consciente el momento traumático o altamente distresor. Desde la perspectiva clínica, tales reminiscencias traumáticas se pueden presentar como flash-backs o como pensamientos intrusivos, siempre de modo compulsivo.Se ha establecido que las personas resistentes tienen un gran sentido del compromiso, un fuerte sensación de control sobre los acontecimientos y están más abiertos a los cambios en la vida, a la vez que tienden a interpretar las experiencias estresantes y dolorosas como una parte más de la existencia.



 En general, se considera que es un constructo multifactorial con tres componentes principales: compromiso, control y reto. "A pesar de traumas graves, incluso muy graves, o de desgracias más comunes, la resiliencia parece una realidad confirmada por muchísimas trayectorias existenciales e historias de vida exitosas. De hecho, por nuestros encuentros, contactos profesionales y lecturas, todos conocemos niños, adolescentes, familias y comunidades que "encajan" shocks, pruebas y rupturas, y las superan y siguen desenvolviéndose y viviendo -a menudo a un nivel superior- como si el trauma sufrido y asumido hubiera desarrollado en ellos, a veces revelado incluso, recursos latentes y aun insospechados". Michel Manciaux. La resiliencia: ¿mito o realidad?
Esto nos da, pues, otro factor a tener en cuenta a la hora de valorar lo importante que es aumentar la capacidad intelectual y la formación de las personas. No solo las dota de mayores recursos adaptativos sino que las convierte en resilentes. La educación es importante.