16/12/17

Preguntas y respuestas sobre la depresión.



   Cuando una persona sufre una depresión presenta durante la mayor parte del día y durante varios días seguidos síntomas como los siguientes: tristeza, ganas de llorar, pérdida de apetito y pérdida de peso, dificultades para dormir, menos ganas hacer cosas (salir a la calle, hablar con otras personas, e incluso asearse, ducharse, arreglarse o maquillarse), tiende a pasar la mayor parte del día acostada en la cama o el sofá, le cuesta concentrarse, y tiene dificultades para disfrutar con las cosas que normalmente le gusta hacer.


   En los casos más graves aparecen las ideas de muerte o de suicidio. Hay personas que en lugar de insomnio tienen exceso de sueño y aumento de apetito en vez de pérdida del mismo.
Además, una persona con depresión puede sufrir a la vez síntomas de ansiedad. Debemos tener en cuenta que un paciente depresivo carece de la voluntad necesaria para llevar a cabo ciertas tareas. Es decir, aunque sea consciente de que debería salir a pasear, es incapaz de hacerlo. No conviene que el paciente se sienta presionado por su entorno, puesto que de esta manera podríamos alimentar el sentimiento de culpa e inutilidad que suele tener el paciente depresivo; si queremos decirle que debe salir a pasear siempre será mejor que lo planteemos amablemente a modo de sugerencia que de una forma autoritaria y a modo de obligación. Cuando el tratamiento empieza a hacer efecto el paciente suele ir recuperando la iniciativa para hacer pequeñas tareas; en este momento el paciente acepta de mejor grado las sugerencias del entorno y, poco a poco, irá aumentando su receptividad y su grado de implicación en la recuperación.
   Si nos hemos deprimido o tenemos ansiedad porque hemos perdido nuestro trabajo y tenemos problemas económicos, o por alguna otra causa de la misma índole, lo más probable es que cuando se resuelvan estos problemas desaparezcan los síntomas. Aún así, algunas personas necesitan apoyo de la medicación hasta que los problemas se resuelven o hasta que consiguen aceptar la nueva situación. En cambio, cuando los síntomas tienen un origen endógeno, es decir, la causa es puramente biológica, es necesario el tratamiento farmacológico porque los síntomas no van a desaparecer sin más. ↓


   Hay otros conceptos relacionados con la depresión que debemos tener en cuenta:
   - El trastorno ansioso-depresivo es una enfermedad en la que el paciente presenta a la vez síntomas de ansiedad y de depresión. La base del tratamiento, al igual que en los trastornos depresivos y en los trastornos de ansiedad, son los antidepresivos.
   - La distimia es un trastorno del estado de ánimo crónico en el que el paciente presenta síntomas depresivos de carácter leve mantenidos en el tiempo y que precisa de tratamiento de mantenimiento con antidepresivos de forma crónica. Depresión es la ausencia de felicidad. Cada persona que la sufre la experimenta de manera diferente pero los síntomas más frecuentes serían la desesperanza, el cansancio y la pérdida de interés en las actividades diarias, la irritabilidad y los problemas de sueño. Cuando estos síntomas persisten por largos períodos de tiempo pueden derivar en distimia o trastorno depresivo persistente según el DSM-5. Cuando un paciente diagnosticado de distimia sufre una recaída, los síntomas se agravan apareciendo lo que llamamos depresión doble y es necesaria la valoración del psiquiatra para ajustar el tratamiento. ↓

   En determinados casos de depresión, especialmente en los más graves, es frecuente que el paciente exprese ideas de no querer seguir viviendo y, a veces, de quitarse la vida. En estos casos, lo más importante es que un profesional de la psiquiatría valore al paciente lo antes posible para evaluar la gravedad de la situación y cuál es el tratamiento más adecuado para el caso. Los pensamientos suicidas son frecuentes en personas con TEA. Una realidad que hay que poner encima de la mesa para concienciar e investigar más sobre ello. Hay datos de que un 23% pueden tener estos pensamientos durante la adolescencia. ↓


   Para tratar la depresión utilizamos los fármacos antidepresivos. Hay diferentes tipos de antidepresivos dependiendo de su mecanismo de acción; entre ellos podemos encontrar la fluoxetina, la paroxetina, la sertralina, fluvoxamina, imipramina, clomipramina, venlafaxina, desvenlafaxina, duloxetina, agomelatina. Cuando la depresión lleva consigo asociados síntomas de ansiedad o insomnio puede ser necesario utilizar durante un tiempo junto al antidepresivo otros fármacos como los ansiolíticos y los hipnóticos. Los antidepresivos tardan en empezar a hacer efecto de 4 a 6 semanas, aunque algunos pacientes pueden empezar a experimentar cierta mejoría en la segunda o tercera semana de tratamiento. Para una adecuada respuesta, es importante tomarlos conforme el psiquiatra nos lo haya indicado, aproximadamente a la misma hora todos los días y no dejar de tomarlos sin haberlo consultado previamente con él. Una vez el paciente ha alcanzado la mejoría completa, el tratamiento debe mantenerse durante al menos 6 meses antes de empezar a retirarlo. De esto modo se reducen considerablemente las probabilidades de recaída en el futuro. ↓


   Los antidepresivos no producen adicción, no son adictivos. Si algún día olvidamos una toma o, si dejamos de tomar de golpe la medicación durante varios días, lo que notaremos serán los síntomas del síndrome de retirada y podremos sentir desde una sensación de mareo hasta síntomas de ansiedad. Los efectos secundarios de los antidepresivos son de carácter leve y bien tolerados por el paciente si empezamos tomando una dosis baja y la vamos aumentando poco a poco. Uno de los efectos secundarios inmediatos más frecuente es el malestar gástrico (tener el estómago revuelto); como ya hemos dicho, este efecto suele ser leve y desaparece a lo largo de la primera semana del tratamiento. Otros efectos secundarios son el insomnio o la somnolencia y la pérdida o el aumento de apetito y peso. Si al empezar a tomar un antidepresivo tenemos efectos secundarios que no toleramos (somnolencia excesiva, insomnio, náuseas y vómitos continuados…) debemos dejar de tomar el tratamiento inmediatamente y consultar con nuestro especialista para valorar el tratamiento con un antidepresivo diferente al que no hemos tolerado. ↓


   Hay fármacos que son seguros en el embarazo. Como normal general, en el primer trimestre de la gestación, por tratarse del periodo de desarrollo embrionario, se desaconseja tomar psicofármacos. Pasada esta etapa es importante valorar la situación psicopatológica de la paciente para decidir si es necesario o no el tratamiento. Siempre que sea posible se intentará evitar el tratamiento farmacológico para tranquilidad de la paciente embarazada y se valorará la opción del tratamiento con psicoterapia. De hecho algunos psicofármacos son seguros y compatibles incluso con la lactancia materna. Si estamos dando de mamar a un bebé y sufrimos de ansiedad o depresión debemos acudir a un especialista en psiquiatría para que valore nuestro caso y nos aconseje cuál es la medicación más adecuada. No es aconsejable tomar ansiolíticos durante la lactancia, pero sí hay algunos antidepresivos que son seguros para el bebé y nos pueden ayudar.
   El embarazo, el parto, el post parto… son situaciones fisiológicas caracterizadas por importantes cambios hormonales que nos afectan a las mujeres en una de las etapas más importantes de nuestra vida. Sin embargo, los cambios hormonales nos pueden jugar una mala pasada favoreciendo que aparezcan síntomas de ansiedad o depresión. Ante esta situación, debemos tener en cuenta que para un bebé lo más importante es que la mamá se encuentre en condiciones de salud óptimas para poder hacerse cargo de su cuidado. Por ello, cuando la mamá experimenta síntomas de ansiedad o depresión en el periodo post parto es aconsejable que acuda a un especialista para que valore su estado y la necesidad o no de tratamiento farmacológico. ↓

   Debemos tener en cuenta que hay casos en los que la medicación puede no ser necesaria y el paciente puede mejorar con ayuda de la psicoterapia, y otros en los que la psicoterapia puede servir de ayuda al tratamiento farmacológico. ↓


   Cuando dejamos de tomar de golpe un antidepresivo, bien porque ya nos encontramos bien o porque olvidamos tomarlo, podemos sufrir un empeoramiento de los síntomas y aparecer un cuadro de ansiedad con mareos, palpitaciones, taquicardia, sensación de ahogo… esto es lo que llamamos el síndrome de retirada.



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Fuentes:
- Insomnio y depresión: http://www.mundoasperger.com/2017/10/insomnio-y-depresion-sostienen-una.html
- Neira Morales, “La depresión” en: http://neriamoralespsiquiatra.com/services/faq-depresion/
- Trastornos comórbidos con el síndrome de Asperger: http://www.mundoasperger.com/2017/07/trastornos-comorbidos-con-el-sindrome.html
- Pensamientos suicidas: https://spectrumnews.org/news/self-harm-suicidal-thoughts-common-people-autism/
- Trastornos del estado de ánimo: http://www.mundoasperger.com/2016/08/trastornos-del-estado-de-animo.html
- Ocasional preferencia por la soledad: http://www.mundoasperger.com/2017/02/ocasional-preferencia-por-la-soledad-en.html

15/12/17

Precisión del diagnóstico del trastorno afectivo bipolar. Tratamiento, farmacología, síntomas y comorbilidad.



Trastorno bipolar. Tratamiento, farmacología, síntomas y comorbilidad: Es un trastorno crónico que afecta a millones de personas así que la precisión en el diagnóstico y un adecuado tratamiento es primordial para un pronóstico favorable.



   Las bases para llevar a cabo un abordaje adecuado de estos pacientes, desde la experiencia clínica, requieren una actualización de los siguientes temas: 
   - diagnóstico del trastorno bipolar en adolescentes,
   - diagnóstico del trastorno bipolar en adultos y ancianos; 
   - adherencia al tratamiento y 
   - el deterioro neurocognitivo y funcional de estos pacientes. ⬇️

   El profesional debe ser experto en el abordaje del trastorno bipolar, debe comprender y manejar mejor estos casos a través de herramientas modernas, por lo que debe saber:
   - Cómo diagnosticar correctamente el trastorno bipolar.
   - El concepto de adherencia,  identificar los factores asociados a una mala adherencia  y cómo mejorarla. 
   - Factores asociados al deterioro neurocognitivo, sus implicaciones funcionales  y  la rehabilitación funcional como intervención para  tratar y prevenir el deterioro funcional.
   El Trastorno Afectivo Bipolar (TAB) es un trastorno del estado de ánimo crónico que se caracteriza porque el paciente sufre episodios depresivos que alternan con episodios maníacos o hipomaníacos. Los episodios maníacos o hipomaníacos son las fases opuestas a las fases depresivas. Es decir, son periodos en los que el paciente está muy contento, muy hablador, muy activo, tiene muchos planes y mucha energía, se siente capaz de hacer cualquier cosa y tiene menos necesidad de dormir. La diferencia entre el episodio maníaco y el hipomaníaco radica en la intensidad de los síntomas, que es menor en la hipomanía. ⬇️

   En función de las fases que predominen a lo largo de la evolución de un paciente, el TB se clasifica en TB tipo I cuando las fases depresivas se alternan con fases maníacas y en TB tipo II cuando las que la alternan con las fases depresivas son las fases hipomaníacas. El tratamiento en ambos casos es similar; utilizaremos el estabilizador del estado de ánimo adecuado en cada caso como base y en función de las características de cada paciente y su evolución se deberá valorar la conveniencia o no de utilizar un antidepresivo. Cuando la recaída se produce en forma de fase depresiva es el propio paciente el que se da cuenta de que empieza a encontrarse mal y suele él mismo pedir ayuda. En cambio, cuando la recaída se produce en forma de fase maníaca o hipomaníaca la sensación que experimenta el paciente es de bienestar y, por tanto, no suele tener conciencia de estar empeorando; en este caso, si tenemos un amigo o familiar con TB, debemos estar alerta a los síntomas de alarma: que empiece a dormir menos, que esté demasiado alegre y hablador o con muchas ganas de hacer cosas. 


   El trastorno bipolar es un trastorno mental crónico y, por tanto, no existe cura para el mismo. Pero que no exista cura no significa que los pacientes no puedan llevar una vida normal. Un paciente con trastorno bipolar que toma adecuadamente su medicación y se encuentra estabilizado con ella puede llevar a cabo una vida normalizada con una calidad más que aceptable, trabajando, organizando su casa, cuidando de sus hijos… Por norma general la mayoría de los pacientes con Trastorno Bipolar, que cumplimentan adecuadamente el tratamiento y se estabilizan con el mismo, son capaces de llevar a cabo una vida normalizada: pueden trabajar, estudiar, casarse, tener hijos… y para ello va a ser siempre muy importante no dejar de tomar el tratamiento y seguir revisiones periódicas con el especialista. Padecer un trastorno bipolar no es tampoco incompatible con la maternidad. Si tenemos un trastorno bipolar y deseamos tener un hijo lo primero que debemos hacer es hablarlo con nuestro psiquiatra para planificar la maternidad, ya que hay medicamentos que se deberán suspender durante un tiempo. Es importante que el especialista lleve a cabo un estrecho seguimiento de la paciente durante todo el embarazo y el post parto con el fin de evitar descompensaciones, identificarlas precozmente y tratarlas en su caso. ⬇️

   El TAB se trata con estabilizadores del estado anímico, con antipsicóticos y con antidepresivos. La elección de un tipo u otro de fármacos dependerá de la fase del trastorno en la que se encuentre el paciente, teniendo en cuenta que como base del tratamiento debe existir siempre un eutimizante. Cuando el paciente sufre una fase depresiva debemos añadir un antidepresivo al tratamiento. Cuando la fase es maníaca o hipomaníaca son necesarios los antipsicóticos. Los eutimizantes son fármacos estabilizadores del estado de ánimo que se utilizan principalmente en tratamiento del Trastorno Afectivo Bipolar (TAB, o Trastorno Biplar TB). El carbonato de litio y el ácido valpróico son los principales eutimizantes que se utilizan en la práctica clínica; son fármacos que necesitan tener una determinada concentración en la sangre del paciente para hacer efecto y, por ello, es necesario hacer análisis periódicos para comprobar que los niveles son los adecuados. Cuando nos encontramos con una fase depresiva debemos introducir un antidepresivo en el tratamiento, pero existe la posibilidad de que con ello el paciente pase de estar triste a estar eufórico; es lo que llamamos un viraje hacia el polo maníaco.
   El caso contrario también puede darse, y un paciente en fase maníaca puede pasar rápidamente a la fase depresiva; esto es lo que se llama un viraje depresivo.
En ambos casos el psiquiatra debe evaluar al paciente para reajustar el tratamiento hasta conseguir la normalización del estado anímico.
   Debemos tener en cuenta que el TB es un trastorno grave y crónico y, por tanto, bajo ningún concepto se debe suspender el tratamiento sin antes consultar con el especialista ni aún después de años de estabilización. Con el tiempo y si la evolución es favorable, es posible conseguir mantener la estabilidad del paciente con dosis mínimas de medicación. ⬇️

   El Trastorno Bipolar puede presentarse con o sin síntomas psicóticos. Cuando hay síntomas psicóticos son típicos los delirios megalomaníacos y los delirios místico-religiosos, aunque también pueden aparecer los delirios paranoides.
En los delirios megalomaníacos (o delirios de grandeza) el paciente cree ser una persona de relevancia o con facultades especiales (el mejor en su trabajo, un político importante…) En los delirios místico-religiosos el delirio del paciente se centra en temas religiosos y el paciente puede creer, por ejemplo, que tiene una relación especial con Dios.




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Nota: nos referimos indistintamente a trastorno biplar (TB) y a trastorno afectivo bipolar (TAB). Son lo mismo pero es más conocida la primera nomenclatura.
Fuentes:
- Neira Morales, “El trastorno bipolar” en: http://neriamoralespsiquiatra.com/faq-trastorno-bipolar/
- ¿Sabes qué es el trastornos bipolar? http://www.mundoasperger.com/2017/03/sabes-que-es-el-trastorno-bipolar.html


14/12/17

Qué es la neuropsicología.



   La neuropsicología es una disciplina que integra los conocimientos de la neurociencia y que estudia el desarrollo del sistema nervioso y de la psicología evaluando sus consecuencias funcionales.


   Se trata de la parte de la psicología que estudia las relaciones entre las funciones superiores y las estructuras cerebrales. Está en estrecha relación con especialidades como la neurología, fonoaudiología, foniatría, pedagogía, psicología y la terapia ocupacional.
    La neuropsicología apuesta por:
   - La detección e intervención temprana.
   - La valoración de datos cuantitativos y  el análisis cualitativos.
   - Abordar los casos desde la estimulación, habilitando las potencialidades que pueden adquirir las personas con un trastorno del neurodesarrollo.
    Se trata de una especialidad perteneciente al campo de las neurociencias que estudia la relación entre los procesos mentales y conductuales y el cerebro y, por tanto, constituye un punto de encuentro entre la psicología y la neurología. Un neuropsicólogo se ocupa entonces del diagnóstico y el tratamiento de aquellos problemas cognitivos, conductuales y emocionales que pueden ser resultado de diferentes procesos que afecten el normal funcionamiento cerebral.

   Específicamente, la neuropsicología infantil permite entender qué está ocurriendo en el cerebro del niño, correlacionar las anomalías cerebrales con las dificultades cognitivas, emocionales o comportamentales, seleccionar las pruebas pertinentes, buscar las capacidades preservadas para potenciarlas y elaborar un plan de intervención.
   Con la neuropsicología se intenta hacer una aproximación a los trastornos del neurodesarrollo desde una perspectiva integradora e interdisciplinar, de forma que se valoran las investigaciones en genética y epigenética de los trastornos neurológicos, se analizan las alteraciones cerebrales que presenta cada uno de los trastornos y los procesos cognitivos, socioemocionales y comportamentales que se ven afectados en los pacientes.
    También se revisan las pruebas de evaluación y diagnóstico y las técnicas de intervención que permiten habilitar las funciones deficitarias, así como potenciar las habilidades de la persona afectada neurológicamente.


   Con el término “funciones cognitivas” se hace referencia a procesos mentales o intelectuales como la capacidad de prestar atención, recordar, producir y comprender el lenguaje, resolver problemas y tomar decisiones. Las funciones cognitivas conforman un amplio grupo de capacidades y habilidades que incluyen:
   - La atención (incluyendo el alerta, la atención focalizada, sostenida, la concentración, etc.)
   - La memoria verbal (con sus distintas modalidades: memoria de largo plazo, memoria de corto plazo o memoria de trabajo, memoria procedural, memoria semántica, memoria episódica, etc.)
   - La memoria visual.
   - El lenguaje (en sus diferentes aspectos: fonológico, semántico, sintáctico, morfológico, pragmático, así como la fluidez, la prosodia, etc.)
   - La visopercepción - percepción visomotriz.
   - Las habilidades visoconstructivas.
   - La velocidad de procesamiento de la información.
   - El razonamiento concreto.
   - El razonamiento abstracto.
   - Las funciones ejecutivas (que abarcan una gama de capacidades como flexibilidad cognitiva, planificación, monitoreo, resolución de problemas, etc.)
   - La orientación espacial y temporal.
   - La organización del acto motor.
   - Las habilidades académicas (lectura, escritura, cálculo).


   Los neuropsicólogos trabajan con personas de todas las edades y que padecen diferentes afecciones: con mayor frecuencia tratan a pacientes con problemas neurológicos como la enfermedad de Alzheimer, la enfermedad de Parkinson, esclerosis múltiple, epilepsia, patologías del desarrollo como el autismo, etc.
   Todas estas patologías pueden cursar con alteraciones neuropsicológicas presentando perfiles cognitivos relativamente característicos. Su detección es de suma importancia para encarar un tratamiento adecuado. También forman parte de los temas que aborda la neuropsicología los siguientes:
- Trastornos del neurodesarrollo y del espectro autista: Autismo, Síndrome de Asperger, Trastorno por déficit de atención con hiperactividad, discapacidad intelectual y Trastorno del desarrollo intelectual.
- Trastornos del aprendizaje como la dislexia del desarrollo, el trastorno de la expresión escrita, la discalculia o el trastorno del aprendizaje no verbal.
- Factores biológicos de alto riesgo como prematuridad o cardiopatía congénita
- Otros trastornos del neurodesarrollo.
- La neuropsicología infantil en el ámbito educativo con casos como las dificultades de aprendizaje y la superdotación intelectual.
- Malformaciones estructurales como la agenesia del cuerpo calloso, la epilepsia infantil y en el adulto, el Síndrome de West, trastornos neuromotores, parálisis cerebral infantil, etc.
- Trastornos genéticos como el Síndrome de Down, el Síndrome del cromosoma X frágil, el Síndrome de Williams, el Síndrome de Angelman, la neurofibromatosis de tipo1 o los trastornos del lenguaje (adquisición tardía del lenguaje, Trastorno fonológico-sintáctico del lenguaje, Trastorno pragmático del lenguaje...)
- Psicopatología comórbida en las alteraciones del neurodesarrollo.
- Daño cerebral adquirido: Traumatismo craneoencefálico y tumor cerebral infantil.
- Fundamentos de neuropsicología infantil: neuropsicología infantil, desarrollo ontogenético del sistema nervioso central, etiología y clínica del daño cerebral temprano, atención temprana y otros tratamientos especializados en la infancia.
- Muchas enfermedades psiquiátricas (como la esquizofrenia, la depresión, el trastorno bipolar y el trastorno obsesivo-compulsivo) comprometen ciertas funciones cognitivas y en muchos casos ameritan la exploración neuropsicológica también. Particularmente es en este grupo de patologías donde la neuropsicología ha avanzado más en los últimos tiempos. Entender la esquizofrenia como una patología con déficit en las funciones ejecutivas, en la atención y en la cognición social implica todo un cambio en lo que se refiere a la posibilidad de tratamiento y a la calidad de vida de estos pacientes.




13/12/17

¿Cómo saber si el profesional que he encontrado es el adecuado?




   Pocos padres y profesionales (por ejemplo profesores, terapeutas, etc.) tienen conocimiento de los signos del síndrome de Asperger y muchos de ellos no pueden ni considerar que el niño debería ser remitido a un servicio de diagnóstico con especialistas en Trastornos del Espectro Autista. 


   El Sistema Nacional de Salud siempre busca los máximos estándares de calidad asistencial; por ello, sus profesionales son los más competentes en sus ámbitos de actuación. De ahí que el título de Psicólogo Especialista en Psicología Clínica sea el que confiere las mayores competencias para llevar a cabo la evaluación, diagnóstico y tratamiento de todos los trastornos y síndromes. Hacer diagnóstico es muy complejo y exige de una formación específica sobre todo porque hay que tener en cuenta que los criterios diagnósticos no siempre se dan en todas las personas todos juntos, ni en la misma intensidad y que cada ser tiene particularidades. Es esencial a la hora de decidirse por un profesional u otro su perfil profesional, la formación que haya llevado a cabo el mismo y la experiencia que tenga. La formación básica es fundamental y, tras ella, la especialización en un área concreta de actuación. ↓



   Para acceder a una plaza de Psicólogo Interno Residente (PIR) en un hospital público del Sistema Nacional de Salud (en España) hay que llevar a cabo un examen-oposición, de muy difícil acceso. Tras la obtención de la plaza de Psicólogo Interno Residente se lleva a cabo una formación regulada a modo de residencia durante 4 años, similar a la formación realizada por otros especialistas en Ciencias de la Salud como es el MIR para los licenciados en Medicina. Una vez finalizada la residencia de manera satisfactoria se obtiene el título de Psicólogo Especialista en Psicología Clínica, que es el único que habilita para poder desarrollar actividades en centros, establecimientos y servicios del Sistema Nacional de Salud, o concertados con él, tanto en el ámbito de la Atención Primaria, como en el de la Atención Especializada. 


   De la misma manera podemos hablar de la profesionalidad y formación del especialista en psiquiatría. Tras llevar a cabo la Licenciatura en Medicina y Cirugía, realiza el exámen MIR para obtener una plaza de Médico Interno Residente. Tras 4 años formándose como MIR de Psiquiatría, realizando rotaciones en diferentes servicios del Sistema Nacional de Salud, se obtiene el título de Médico Especialista en Psiquiatría. 
   Desgraciadamente el intrusismo laboral es muy frecuente dentro del mundo de la Salud Mental. Es muy común encontrarse con individuos que aseguran tratar pacientes y tener una dilatada experiencia en pero que al mismo tiempo no han realizado el itinerario curricular adecuado para llevar a cabo dicho tipo de actividad profesional. 
   - Un Psiquiatra debe haber cursado los estudios universitarios de Medicina y la especialidad MIR de Psiquiatría.
   - Un Psicólogo Clínico debe haber realizado la carrera universitaria de Psicología y la especialidad PIR de Psicología Clínica. 
   Evita que te engañen asegurándote tener otro tipo de formación, máster o curso de postgrado que no sea oficial ni avalado por el Ministerio de Sanidad y Consumo y el Ministerio de Educación y Cultura y acude a un profesional de confianza, bien formado y acreditado por organismos competentes. ↓

 
  Todos los estudios epidemiológicos se enfrentan al carácter poco preciso o ambiguo de los criterios que definen el diagnóstico de los trastornos del espectro autista, especialmente del síndrome de Asperger, porque, a diferencia de los síndromes con un claro marcador biológico, en los trastornos autistas es difícil, cuando no imposible, regirse por una ley del todo o nada. 


   Las personas englobadas dentro de la etiqueta de TEA (Trastornos del espectro autista) o con un neurotipo diferente tienen manifestaciones clínicas heterogéneas. Una persona que reúne los criterios diagnósticos de Asperger puede tener un gran número de conductas dentro del capítulo social que reflejan dificultades grandes enla sociabilidad, mientras que otro niño puede mostrar un patrón de disfunción social moderada y mayor afectación en otras áreas como las conductas repetitivas, cumpliendo ambos criterios de TEA. Los cuestionarios de clasificación para el autismo no están diseñados para niños con síndrome de Asperger pero se han desarrollado dos nuevos cuestionarios de clasificación, diseñados para padres y maestros, para identificar a niños con riesgo de tener este síndrome. El primero fue desarrollado en Suecia (Ehlers and Gillberg 1993). El segundo se desarrolló en Australia (Garnett y Attwood 1995). Ambos están basados en unos criterios formales de diagnóstico, la investigación en las características asociadas y en una extensa experiencia clínica.







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Fuentes:
- Total Psique, ¿Cómo saber si el profesional que busco es el adecuado?, en http://total-psique.com/index.php/que-tratamos/como-saber-si-el-profesional-que-busco-es-el-adecuado
-Síndrome de Asperger, por Digby Tantam. Profesor de Psicoterapia Hospital Walsgrave –USA. Material extraído en la conferencia dada en el Study Week-end. "The Inge Wakehurst Trust".
-‪ Síndrome de Asperger. Síndrome Invisible de Sacha Sánchez-pardíñez, 2013.‬ Psylicom Ediciones. https://www.amazon.es/dp/B017ILF4S6
- Baron-Cohen, S. Autismo y síndrome de Asperger. 2010, Alianza editorial.
- De la Iglesia Gutiérrez, Myriam y José-Sixto Olivar Parra, Autismo y Síndrome de Asperger. Trastornos del espectro autista de alto funcionamiento. Editorial CEPE. Madrid, 2007
- Mundo Asperger y otros mundos, de Sacha Sánchez-Pardíñez. Valencia, 2016. Versión digital disponible en: http://www.amazon.com/dp/B017IMQFYW  y en formato físico se puede pedir a mundoasperger@hotmail.com
-  Cristina Abad Sanz, Josep Artigas Pallares et alii. Grupo de Trabajo de la GPC. Guía de Práctica Clínica para el Manejo de Pacientes con Trastornos del Espectro Autista en Atención Primaria. Definición, manifestaciones clínicas y clasificaciones. 2010
- El síndrome de Asperger. Intervenciones psicoeducativas. Asperger Aragón: http://www.aspergeraragon.org.es/ARTICULOS/Asperger%20inter.pdf
- Mercedes Belinchón, Juana María Hernández y María Sotillo. Síndrome de Asperger. Una guía para los profesionales de la educación. (2009) Universidad Autónoma de Madrid.
- María Jesús Mardomingo, psiquiatra y pediatra del Hospital Gregorio Marañón. Psiquiatría del niño y adolescente: método, fundamentos y síndromes (1994), Madrid, ediciones Díaz de Santos.

12/12/17

Los rasgos de aparición temprana y las primeras pruebas diagnósticas del niño o niña con síndrome de Asperger.






   Es fácil recordar el primer día en que un hijo o hija acudió al Centro de Atención Infantil Temprana, su edad, quién le había derivado (su pediatra, psicólogo, neuropediatra, psiquiatra pediátrico...) por presentar dificultades en la relación y en la comunicación, normalmente.


   Tal vez aquel pequeño era capaz de leer con 3 o 4 años de edad (hiperlexia) o desde el primer instante dejó claro su enorme interés por todo lo que tuviera que ver con un tema concreto que le apasionaba (intereses restrictivos). Los niños y niñas con síndrome de Asperger demuestran unos conocimientos inusitados en su/sus áreas de interés (absorbente, restrictivo, restringido...). Además, normalmente, es muy llamativa la presencia de una hiperlexia aunque, por lo general, con una moderada comprensión de lo leído. Entre los signos de alarma suele llamar mucho la atención el hecho de que a edad temprana ya se reconocieran letras o logotipos dentro de lo que se pudiera considerar como una admirable memoria visual global.



   Centrándose en la anamnesis (conjunto de datos que se recogen en la historia clínica de un paciente con un objetivo diagnóstico) como recomienda la «Guía de buena práctica para el diagnóstico de los trastornos del espectro autista», lo normal es que se llevara a cabo una evaluación que comprendiera tanto una historia clínica detallada como pruebas neuropsicológicas estandarizadas, que permitieran establecer el perfil específico de las necesidades personales, educativas y sociales del niño, a las que se sumaran observaciones en situaciones de juego libre y dirigido. En la evaluación inicial puede establecerse que el niño o la niña apenas se interesa por la interacción con el otro y únicamente participa en juegos solitarios. No cabe interpretar tales conductas como timidez o ansiedad social, puesto que ese niño/a no presenta problemas para acercarse a desconocidos y llega incluso a mostrarse desinhibido en la interacción con los adultos. Se valora si hay una limitada reciprocidad emocional: por ejemplo, si el pequeño/a es capaz de reír cuando otros lloran, a pesar de reconocer y denominar el estado de ánimo que presencia.


    También se detalla en la evaluación inicial si comenzó a hablar en torno al año de edad, si conocía numerosas palabras ya en ese momento o no, si su desarrollo gramatical era bueno aunque se refiriera a sí mismo/a en tercera persona, etc. Se intenta saber también si ese menor nunca había sido muy comunicativo o, siendo ya adulto, si sólo da información cuando se le pregunta y aun así contesta de la manera más breve posible. Es importante observar las expresiones faciales de la persona a la que se diagnostica y ver si sus gestos son limitados o si su voz es monótona. Los niños con síndrome de Asperger espontáneamente no participan apenas en juegos simbólicos y, cuando lo hacen, es ante demanda. Muestran normalmente unas destrezas bastante limitadas en este sentido.


   La familia suele proporcionar la información relevante acerca del desarrollo psicoevolutivo del menor, así como los antecedentes familiares, el embarazo, el parto, la lactancia, el inicio de la marcha, las primeras palabras y primeras frases con sentido, el control de esfínteres, etc. La familia es también la que indica la edad de las señales iniciales de alarma como que el menor apenas respondiera a su nombre ni obedecía órdenes, que casi no se relacionara con los iguales y, en general, que pareciera un niño independiente. Por tanto, el menor con síndrome de Asperger, en general presentaría un desarrollo disarmónico ya que, mientras a nivel intelectual se presume un potencial de aprendizaje superior al de sus pares, a nivel de la cognición social presentaría un deterioro importante. Tanto la familia como en la escuela informan de que estos estudiantes no disfrutan de juegos en equipo donde tengan que cooperar o competir y tienden a elegir actividades y juegos que interesan poco a sus iguales. Esta condición es sin duda un obstáculo en la integración del menor en su contexto escolar.
   Además, en lo que se refiere a su comportamiento, se puede decir que la rabieta y el llanto son conductas frecuentemente empleadas para actuar sobre su entorno, tanto para conseguir un objetivo material como para  finalizar una actividad que no sea de su agrado.



   Normalmente, precisamente por ese desarrollo disarmónico, se incluye en la evaluación del niño o la niña la «Entrevista para el diagnóstico del autismo, edición revisada ADI-R». En los menores con diagnóstico Asperger se puede observar que en el perfil neuropsicológico destacan, como ya se ha indicado, numerosas destrezas como las habilidades mnésicas (verbales y visuales) o el caudal de vocabulario, pero también se observan déficits relevantes, en especial los relativos a su funcionamiento ejecutivo y a la cognición social (en concreto, dificultades para generar distintas soluciones ante un mismo problema, inflexibilidad, falta de inhibición de respuestas predominantes, pero irrelevantes para la demanda, y baja ejecución en tareas que requieren atención sostenida o vigilancia, con gran tendencia a la distracción, si bien, en este último caso, media la motivación ante el contenido de la tarea).



 
   En lo referente a la comunicación verbal y en concreto a los aspectos formales, el lenguaje suele ser correcto con la excepción de algunos errores morfosintácticos habituales desde un enfoque evolutivo, como la sobregeneralización de reglas (por ejemplo al decir /estoi inagusto/ en lugar de «no estoy a gusto»). Sin embargo la pronunciación aparece, en ocasiones, exageradamente correcta para un niño corta edad aunque el vocabulario sea adecuado desde el punto de vista cuantitativo, si bien se suele mostrar un alto interés por palabras de baja frecuencia, demasiado rebuscadas o cultas para la edad del niño o niña. Lo normal es presentar dificultades progresivas ante altos niveles de abstracción conceptual y emplear ese tipo de vocablos cultos y rimbombantes fuera de contexto. Pero los aspectos comprensivos del lenguaje oral pueden considerarse adecuados en estos menores, aunque a veces aparezcan ligeras dificultades para responder a frases interrogativas que comiencen con pronombres del tipo quién, cómo, etc. Por otra parte, la comprensión de los contenidos se ciñe a lo literal del discurso y, por lo tanto, a lo que se espera de un niño de corta edad, pero, conforme pasan los meses y los años se va desajustando la comprensión del lenguaje con mayor carga inferencial con el uso de giros lingüísticos como metáforas, fórmulas indirectas, juegos de palabras, chistes o ironías. Esta falta de claridad para percibir significados múltiples, junto con la baja capacidad para interpretar claves no verbales y sus dificultades para interpretar intenciones en los demás, les llevan a realizar interpretaciones literales de los mensajes. Las principales dificultades se observan en los aspectos pragmáticos del lenguaje ya que el conocimiento y aplicación del conjunto de reglas que gobiernan el uso del lenguaje en un contexto social es deficiente.  Además, es frecuente en estos niños y niñas utilizar la tercera persona del singular en lugar de la segunda, incluso con el interlocutor delante, como si hablase para sí mismo pero en voz alta: «María se va a enfadar conmigo si hago...», aunque María sea la persona que está interactuando con él.
   En cuanto a la comunicación no verbal es importante detallar si se produce contacto ocular con el interlocutor, ya que la evitación de la mirada es un rasgo sorprendentemente frecuente en las personas con síndrome de Asperger, igual que el hecho de no respetar los espacios interpersonales, hablar a escasos centímetros del otro y durante las interacciones realizar frecuentes manierismos o adoptar posturas corporales poco correctas como contorsionarse mientras se le habla. En la persona con Asperger, además, la expresión facial y la prosodia son a menudo incongruentes con el contenido de la conversación.



   Otras características:
   - A nivel ejecutivo se observa en estos niños y niñas inflexibilidad cognitiva y comportamental, aunque menos en las niñas que en los niños. Se muestran intolerantes ante algunos cambios en las rutinas, etc
   - En el área psicomotora suele darse una pobre coordinación dinámica, con carrera poco estética (con aleteos); movimientos en bloque, disociando escasamente la cintura pélvica y la escapular, presentando dificultades con ejercicios como saltar con los pies juntos o caminar sobre una línea recta y, en general, con actividades que requieran mayor grado de equilibrio, como permanecer de pie sobre una sola pierna. Su motricidad fina puede estar ligeramente por debajo de lo esperable para su edad, característica que se evidencia en actividades como la caligrafía, ya que los trazos que realizan son poco precisos.
   - En lo que se refiere a la autonomía en las actividades básicas de la vida diaria muchos niños/as con síndrome de Asperger no presentan grandes problemas aunque pueden aparecer disfunciones en la alimentación o el sueño, así como en la realización de actividades que requieran destreza motriz como manejar una bicicleta sin ruedines, abotonarse la ropa o hacer la lazada de los cordones de los zapatos. En la línea de un bajo rendimiento en tareas manipulativas se han encontrado datos de déficits motores  finos, hasta el punto de que dichos hallazgos serían indicativos de que el desarrollo psicomotor pudiera considerarse una característica crítica en el diagnostico diferencial del síndrome frente a los demás trastornos del espectro autista (Bade-White et al., 2009).


   - Quienes presentan problemas alimenticios se adaptan con dificultad a nuevos alimentos, se niegan a comer en numerosas ocasiones por la aversión a ciertas texturas o rechazan alimentos porque don de un determinado color. La hipersensibilidad frente a alguna clase de estímulos sensoriales se da también en la modalidad táctil, por ejemplo, al manipular plastilina o arcilla.
   - Se han observado en individuos con síndrome de Asperger dificultades para inhibir respuestas automáticas que parecen relacionadas con las estereotipias, la restricción de intereses o la inflexibilidad conductual que suelen mostrar en la vida cotidiana, así como dificultades en el inicio y el control de la acción.




 

   Hasta el momento no ha sido posible establecer un cuadro homogéneo acerca de los déficits neuropsicológicos propios del síndrome de Asperger: los datos, al igual que sucede con los hallazgos en la neuroimagen, son inconsistentes y hasta contradictorios. De la misma manera, el uso de baterías y protocolos neuropsicológicos tampoco ha conseguido delimitar un perfil que permita diferenciar este síndrome de otros tipos de trastornos del espectro autista, en particular del autismo de alto funcionamiento. De hecho, en el trabajo de Miller y Ozonof  (ver en las fuentes), realizado desde el ámbito neuropsicológico, se observaron diferencias significativas en el cociente intelectual (CI) y en habilidades visoespaciales a favor del síndrome de Asperger, pero en el momento en que se eliminan estadísticamente las diferencias atribuidas al CI, desaparecen las diferencias detectadas en habilidades visoespaciales. No se objetivan diferencias en las funciones ejecutivas pero se mantiene un ligero déficit psicomotor en el grupo con síndrome de Asperger, junto con una mayor discrepancia entre el CI verbal y el manipulativo, a favor del autismo de alto funcionamiento. Estos investigadores consideran que serían el nivel cognitivo global y las habilidades verbales generales superiores los que podrían diferenciar el síndrome de Asperger de los restantes cuadros del espectro autista.









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Fuentes:
- Neuropsicología infantil. Amedo 2015. Editorial Médica Panamericana.  Páginas 275 a 289, por A. Montes Lozano y J. Bembibre Serrano.
- «Guía de buena práctica para el diagnóstico de los trastornos del espectro autista» de Díez-Cuervo et alii, 2005
- Comportamiento repetitivo y manierismos:  http://www.mundoasperger.com/2016/03/comportamiento-repetitivo-manierismos.html
- Miller y Ozonof  (2000), DSM-IV-Defined Asperger Syndrome: Cognitive, Behavioral and Early History Differentiation from High-Functioning Autismhttp://journals.sagepub.com/doi/abs/10.1177/1362361300041003






11/12/17

Guías y manuales informativos para abuelos y abuelas de niños/as diagnosticados con Asperger o autismo.





   Después de que su nieto o nieta haya sido diagnosticado con autismo, tal vez se sentirá inseguro sobre cómo ayudar. Es muy probable que el apoyo que necesita su nieto con sea muy diferente al apoyo de sus otros nietos. Su relación podrá ser diferente pero igualmente especial y valiosa así que sea parte activa de la vida de su nieto/a y, si es posible, establezca tiempo especial para su él/ella durante su horario regular. 
   Los niños con autismo tienen buenos resultados con horarios previsibles y consistentes, con rutinas y estructuras. Intente buscar actividades estructuradas que puedan hacer juntos y háganlos regularmente y, pregúnteles a los padres sobre las actividades favoritas de su nieto/a, o las cosas que él o ella disfruta sin frustración. 


   Para los abuelitos y las abuelitas compartimos esta guía realizada por la Fundación Eres mi Voz", con conceptos básicos, pero que puede ayudar en los primeros momentos, de Carlos Hernandez, que PUEDE DESCARGAR PINCHANDO AQUÍ. Explica qué es el autismo, qué lo causa, cómo se percibe el autismo, cómo hay que reaccionar ante el diagnóstico y cómo actuar con el rol de abuelo o abuela de alguien con el diagnóstico de autismo.




   Esta guía está diseñada especialmente para los abuelos de niños diagnosticados con el autismo y le ayudará para:
   - Aprender sobre el autismo y el impacto en la familia.
   - Descubrir las maneras para apoyar su hijo(a) quien podría estar
enfrentando dificultades con el diagnóstico de autismo de su nieto(a).
   - Descubrir cómo puede usted desarrollar la mejor relación con su nieto(a).
   - Sentirse apoyado y animado para que usted no se sienta solo ni abrumado
en este tiempo.
   Si su nieto ha sido diagnosticado con autismo recientemente es probable que
usted se sienta abrumado. Necesitará tiempo para asumir su rol como abuelo o abuela de un niño/a con autismo y es muy probable que ya no tenga las mismas prioridades que tuvo antes de la diagnosis.



   En 2009, el Interactive Autism Network (IAN) llevó a cabo una encuesta de 2,600 abuelos de niños con autismo para aprender cómo tener un nieto con autismo les ha cambiado la vida y como apoyaron a sus hijos y nietos con las necesidades económicas y emocionales. Puntos destacados de la encuesta incluyen que:
   - Casi 30% de los abuelos fueron los primeros que se dieron cuenta de que había
un problema con el desarrollo de su nieto
   - Casi 90% sentían que la experiencia de enfrentar con sus hijos adultos a la
situación de los nietos mejoró su relaciones familiares
   - 72% de los abuelos dijeron que tomaron algún rol en decidir el tratamiento de
sus nietos.
   - Más de 7% dijeron que se mudaron para vivir en la misma casa de su nieto para poder ayudar y manejar todo lo que tiene que ver con criar un niño con autismo, mientras que 14% se mudaron más cerca para la misma razón.
   - Más de 34% dijeron que cuidan a su nieto por lo menos una vez a la semana y
uno de cada cinco abuelos indicaron que proveen transportación regularmente
para su nieto.
   - Casi 6% de los abuelos dijeron que la situación familiar se había hecho tan
insostenible que ellos tuvieron que tomar el rol de padre.




   Como abuelo usted baraja un montón de interrogantes. Si consigue llegar a él, su nieto salvaguardará esta relación durante toda su vida. Si su nieto ha sido diagnosticado recientemente bienvenido al mundo del síndrome de Asperger u otros trastornos del espectro autista. Se trata de un mundo misterioso y que tal vez le intimide a veces, pero no hay que tenerle miedo. Incluso si está triste, decepcionado o indignado por el diagnóstico, tenga en mente que es para bien. A mayor precocidad en el diagnóstico más temprana será la intervención y mejor evolución a largo plazo. 
   A algunos abuelos, la noticia les pilla fuera de juego. Los grupos de abuelos recomiendan lo siguiente:
   -  Conéctese y relaciónese con otros abuelos que tienen niños con autismo en sus vidas.
   -  Pregúntele a sus hijos si conocen a otras familias con abuelos en su zona de residencia.
   -  Forme parte de las organizaciones que tenga a su alcance (fundaciones, asociaciones, etc). 
   -  Póngase en contacto con hospitales, pediatras, neurólogos y proveedores de servicios de autismo para averiguar si ellos conocen otros abuelos que estén dispuestos de hablar con usted o empezar un grupo de apoyo.





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Fuentes:
- Guía para abuelos de niños y niñas con autismo, de Carlos Hernández: https://fr.slideshare.net/mobile/carlosh777/guia-para-abuelos-serie-1
- Manual para abuelos y abuelas de niñosy niñas con TEA: http://www.autismspeaks.org/sites/default/files/grandparents_spanish_0.pdf
- Manual para abuelos y abuelas de nietos/as con discapacidad: http://www.mundoasperger.com/2017/10/manual-para-abuelos-y-abuelas-de.html
- Una guía para los abuelos de las personas con Asperger: http://www.mundoasperger.com/2017/06/una-guia-para-los-abuelos-de-las.html



10/12/17

Cortometraje "María y yo" de Miguel Gallardo.




   El viaje de María es una pequeña excursión al mundo interior de una adolescente con autismo, un viaje lleno de color, amor, creatividad y originalidad. Está realizado por el dibujante Miguel Gallardo, ilustrador que es padre de una chica con autismo de Kanner.


   Este vídeo cuenta la aventura de María, una adolescente de 15 años con autismo, desde las dificultades del diagnóstico hasta su adolescencia. Las palabras de presentación de Gallardo dicen: "Ya podéis ver el corto de animación que hemos hecho sobre el mundo de María, con la colaboración nuevamente de Pascal Comelade en la música, la participación de 9 Ojos en la Postpo, la ayuda inestimable, otra vez, de Pere Hernández en la animación, que ya colaboró en el documental, el estudio Human Voices de sonido y la realización, paciencia y cariño de Karin Du Croo a la cabeza". Para ver el cortometraje pulse "play" a continuación:



   Fundación Orange. Dentro de su labor por difundir y hacer llegar el conocimiento del autismo a la sociedad, la Fundación ha producido El viaje de María, un cortometraje de animación realizado por el dibujante Miguel Gallardo, padre de una hija con autismo.




   El corto ha sido galardonado con el Premio Cibermax a la Cultura en la III edición de RSC a Escena y desde la Fundación Orange hablan del corto de la siguiente manera: El viaje de María es una pequeña excursión al mundo interior de una adolescente con autismo, un viaje lleno de color, amor, creatividad y originalidad, que nace en el recorrido de unos padres que ven cómo su hija se comporta de una manera especial hasta confirmar el diagnóstico: autismo.






9/12/17

Discapacidad, deficiencia y minusvalía.




   La manera de entender la discapacidad ha cambiado a lo largo del tiempo de la misma manera que han ido cambiando las palabras que utilizamos para definirla.


   Para empezar, es interesante destacar que hay tres términos que parecen ser iguales pero que no dicen lo mismo:
   - Deficiencia: es la causa física u orgánica: que puede ser la lesión cerebral, la anomalía en los cromosomas, etc. Puramente, sería el defecto, si lo pudiéramos ver. Según el diccionario deficiencia es: 1) Estado o cualidad de la cosa o persona que es deficiente. "deficiencia mental; la deficiencia del sistema es debida al mal uso por parte del público."; 2) Defecto o imperfección que tiene una cosa, especialmente por la carencia de algo, por ejemplo "no pueden disimular las graves deficiencias del espectáculo; los ciegos suelen desarrollar enormemente los sentidos del oído y el tacto para suplir su deficiencia visual; un exceso de calor o de frío origina una deficiencia de rendimiento en los animales." El término, que proviene del vocablo latino deficientia, también puede referirse a la carencia de una cierta propiedad que es característica de algo. La deficiencia motriz, es la deficiencia neuronal que produce problemas en la locomoción (los movimientos) de la persona. Quienes sufren esta disfunción tienen dificultades de diversos grados para desplazarse o para coordinar sus movimientos. La deficiencia de la hormona de crecimiento, por último, surge cuando el sujeto no logra producir la cantidad apropiada de la denominada hormona de crecimiento. Diversas estadísticas sostienen que este desequilibrio afecta a cerca de uno de cada cuatro mil niños. En el caso de la deficiencia mental, se refiere a un déficit en la capacidad intelectual que se advierte desde la infancia y que genera dificultades en el comportamiento que se considera como normal. En la actualidad, sin embargo, los especialistas prefieren utilizar el término de discapacidad intelectual y centrarse en cómo las personas que sufren de este trastorno cognitivo pueden mejorar su calidad de vida, integrarse a la sociedad y adquirir una mayor autonomía en su accionar. De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud se define deficiencia como: desajustes en la forma de comportarse que dejan en evidencia un anormal funcionamiento del intelecto, inferior a lo normal que se espera dada la edad y sexualidad de la persona.




   La deficiencia mental se divide en cinco niveles de acuerdo al grado de comprensión que las personas tengan, de acuerdo a las medidas del C.I, estos son:
   - Límite o borderline: Personas con un Coeficiente Intelectual de 68-85. Manifiestan complicaciones en el aprendizaje, pero tienen acceso a desarrollar una vida sumamente normal.
   - Deficiencia mental ligera: Individuos que poseen un C.I de 52-68 y manifiestas problemas en los aspectos motores y perceptivos, sin embargo pueden desarrollar buenas habilidades sociales y de comunicación, integrándose en el campo laboral y social que se propongan.
   - Moderada o media: Su C.I. es de 36-51, que les permite desarrollar hábitos de autonomía, comunicarse oralmente aunque con dificultad para comprender los convencionalismos sociales.
   - Severa: Personas con un C.I que está entre 20-35, y que no les permite tener una gran autonomía: lenguaje oral, motricidad y habilidades sociales muy pobres.
   - Deficiencia mental profunda: Poseen un C.I inferior a 20 y muestran graves desgastes en la motricidad y la comunicación con su entorno. Son casi absolutamente dependientes de los otros en todo y rara vez pueden responder a tratamientos de rehabilitación.
   Las causas de estos trastornos pueden ser un condicionamiento genético (la raíz viene dictada en los genes antes de la concepción del individuo), o por factores extrínsicos: perinatales (antes de nacer), neonatales (complicaciones en el parto), postnatales (complicaciones luego del nacimiento)Para terminar es necesario aclarar que es fundamental la integración social de las personas que padecen algún tipo de deficiencia a fin de prodigarles una vida más feliz a través de un desarrollo integral. Para ello es necesario planificar herramientas educativas especiales adaptadas a las necesidades de estas personas.



   - Discapacidad: es el efecto que esta causa orgánica tiene en el funcionamiento normal del cuerpo: es lo que no nos permite hacer lo que hacen las otras personas, como caminar, por ejemplo. Lo normal en el caso del síndrome de Asperger es que se obtenga un certificado de discapacidad temporal que debe renovarse cada cuatro o cinco años hasta que se obtiene la mayoría de edad. Cada renovación requiere la visita al tribunal médico y la aportación de toda la documentación que se pueda adjuntar sobre el diagnóstico, la terapia y las necesidades especiales de la persona para la que se solicita la discapacidad.
   Por lo general el Síndrome de Asperger tiene asociado un determinado grado de minusvalía (entre el 33 y el 36%, a veces más porcentaje si se suman otros trastornos al principal) y esto nos puede servir para defender los derechos de nuestro/a hijo/a en caso de necesitar un cambio de colegio, reclamar su acceso a prestaciones por discapacidad, solicitar un dictamen de escolarización, etc. No se considera a una persona discapacitada si tiene un porcentaje menor del 33% pero si se obtiene un porcentaje igual, o algo más alto, con el certificado de discapacidad se puede acceder a otros servicios y ayudas tanto nacionales como regionales. Discapacidad, según la Organización Mundial de la salud es, pues,  cualquier restricción o funcionamiento anormal en los aspectos fisiológicos, anatómicos o psicológicos del organismo (pérdida de memoria, algún sentido o miembro).


   - Minusvalía: son los efectos que tiene la discapacidad a nivel social: por ejemplo, no poder utilizar el columpio de un parque debido a la parálisis cerebral y la falta de control del tronco. Hacemos referencia a trastornos del desarrollo cuando un niño manifiesta dificultades en el funcionamiento intelectual y en su conducta (el autismo, por ejemplo, es un trastorno del espectro autista, TEA). La organización Mundial de la Salud define minusvalía como: situación en la que un individuo se encuentra en desventaja con respecto a otro a causa de una discapacidad que le impide desempeñar cómodamente su rol social. (Imposibilidad de encontrar trabajo, relaciones sociales, estado de ansiedad o depresión)
   Pese a la aceptación de estas definiciones, algunos especialistas sostienen que por ejemplo el término minusvalía podría ser nocivo dado que hace referencia a una validez menor, por esta razón, muchos colectivos buscan definiciones a esta incapacidad con connotaciones positivas, como lo es “capacidad diferente” en lugar de “discapacidad”. Otras líneas para definir la deficiencia mental son la impuesta por el criterio conductista (para interpretar la deficiencia es necesario tener en cuenta criterios ambientales, biológicos y la interacción entre ambos) y el pedagógico (debe considerarse en estudio principalmente el proceso de aprendizaje ordinario porque el déficit mental se manifiesta en una dificultad para llevar correctamente el aprendizaje.












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Fuentes:
- Obtención del certificado de discapacidad en España: http://www.mundoasperger.com/2017/07/obtencion-del-certificado-de.html
- Criterios diagnósticos del síndrome de Asperger: http://www.mundoasperger.com/2017/08/criterios-diagnosticos-del-sindrome-de.html
- Definición de deficiencia: https://definicion.de/deficiencia/
- Deficiencia es: http://www.wordreference.com/definicion/deficiencia

8/12/17

Fascinación por el agua en las personas con trastornos autísticos.





   Todos los niños corren peligro cerca del agua porque un despiste de sus cuidadores podría terminar en una tragedia pero hay que tener aún más precaución con los peques que tienen un trastorno del espectro autista. 
Debido al alto índice de mortalidad por ahogamiento de niños con autismo recomendamos que aprendan natación, o por lo menos a flotar, y que estén vigilados al acercarse a la orilla.


   Los niños con autismo tienden a escaparse y tienen fascinación por el agua, por eso es mejor estar prevenidos y seguros especialmente cuando llega el calor, se acerca el verano, y a todos nos apetece ir a la playa o a la piscina, dar un paseo por el río o refrescarnos en una balsa. Entre las causas del alto índice de mortandad prematura están los accidentes, ahogamientos o atropellos, tanto en niños como en adultos y causas médicas como la epilepsia. Una posible explicación es que los pacientes con TEA pueden ser diagnosticados demasiado tarde por sus dificultades para comentar con los médicos sus síntomas, sus molestias y sus preocupaciones.




   "Es extraño encontrar a un niño con TEA que rechace la piscina si esta le ha sido presentada en condiciones apropiadas y la primera experiencia ha sido placentera. El atractivo por el agua parece ser algo bastante común en ellos: les agrada jugar con agua, chapotear, nadar, etc. Pareciera que el medio líquido les ofrece una experiencia liberadora a distintos niveles de manera que pueden dedicar a ellas horas sin fin, casi hay que arrancarles del agua." Carlos E. OrellanaEntre otros resultados, en un estudio de Joseph Guan y otros investigadores de la Escuela de Salud Pública Mailman de la Universidad de Columbia en Nueva York, Estados Unidos (EE.UU.), que fue publicado en la revista «American Journal of Public Health» se revela que los niños con autismo son 160 veces más propensos a morir de ahogamiento que la población pediátrica en general. 




   Guohua Li afirma que "vagar es un comportamiento autista común y muchos niños con autismo tienen una afinidad por las masas de agua. Dados sus problemas de comunicación y habilidades sociales, los niños autistas tienden a buscar alivio a su ansiedad aumentada en la serenidad de los cuerpos de agua. Desafortunadamente, este comportamiento a menudo conduce a tragedias (...) Dado el mayor riesgo de ahogamiento de los niños con autismo debería ser una intervención de máxima prioridad que reciban clases de natación. Una vez que un niño es diagnosticado con autismo, por lo general entre los dos y tres años de edad, los pediatras y los padres deben ayudarle matriculándole inmediatamente a en clases de natación, antes de cualquier terapia conductual, terapia del habla o terapia ocupacional. La capacidad de nadar en los niños con autismo es una habilidad imperiosa de supervivencia". Los datos existentes señalan que el ahogamiento es una de las principales causas de muerte de un niño o un adulto con autismo y "en muchos niños con autismo se da una combinación peligrosa: una fascinación por el agua y una falta de comprensión del peligro que puede representar". J.R.Alonso.


    Para llevarles hacia la piscina, muchas veces, no hace falta ningún esfuerzo, irán solos.  Pero algunos pueden expresar cierto temor y requieren de apoyo, luego gozarán de la actividad con mucha probabilidad y se beneficiarán de todo lo que aporta una rutina de ejercicios en el agua o la práctica específica de la natación.  La revista “Parents” hace las siguientes recomendaciones generales:
   - No utilizar lenguaje no concreto
   - Ser consistentes
   - Introducir los cambios lentamente
   - Celebrar todos los triunfos
   - Permitir tiempo libre en la clase de manera que exploren el ambiente de manera independiente
   La natación, además, "puede ayudar a trabajar procesos, reglas, vocabulario, imitación, trabajo grupal, etc. Puede ser un escenario social, de actividad lúdica conjunta con hermanos, con padres, con otros niños. Puede ser un refuerzo positivo al darse cuenta de que ha aprendido nuevas habilidades. Puede ser el mejor momento del día, que le haga volver a casa radiante y con el cansancio suficiente para dormir como un tronco". J.R. Alonso.







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Fuentes:
- Jose Ramón Alonso. Autismo en la piscina, en: https://jralonso.es/2016/06/14/autismo-en-la-piscina/
- Carlos E. Orellana Ayala, Afinidad natural por el agua, en https://autismodiario.org/2017/07/15/afinidad-natural-por-el-agua/
- Walker D (2014) Why I Got Swimming Lessons for my Son with Autism. Autism Speaks. www.autismspeaks.org/blog/2014/07/17/why-i-got-swimming-lessons-my-son-autism
- Autismo Diario: Los niños con autismo tienen un riesgo mucho de mayor de muerte por lesiones, en: http://www.abc.es/salud/enfermedades/abci-ninos-autismo-tienen-riesgo-mucho-mayor-muerte-lesiones-201703221331_noticia.html
- Teaching Swimming, Water Safety and Fun! www.autismspeaks.org/blog/2016/05/13/teaching-swimming-water-safety-and-fun
- MuNDo AsPeRGeR, Sobre la mortandad prematura de las personas con trastornos del espectro autista, en: http://www.mundoasperger.com/2016/04/sobre-la-mortalidad-prematura-en.html